LO PEQUEÑO ES BELLO… SI TAMBIÉN ES PRÁCTICO

En esta ocasión el apellido es X. Se trata de un vehículo híbrido, en el que el motor de explosión ha sido sustituido por una pila de hidrógeno. El grupo propulsor, los depósitos y las baterías están colocados bajo el piso del vehículo. Se consigue así un centro de gravedad muy bajo. También un piso completamente diáfano, lo que a su vez garantiza una gran habitabilidad. Ésta se ve incrementada por la ubicación de las ruedas en los extremos del vehículo. Precisamente las ruedas encierran otra de las particularidades de este coche. Tanto las delanteras como las traseras, o todas a la vez, pueden enfrentarse entre sí. De esta forma el Fine X puede bien girar en redondo o bien aparcar de lado: el sueño de todos los conductores. Pero junto a este coche, otras marcas han presentado proyectos no menos prácticos e interesantes, como pueden ser el Honda W.O.W. (en español,guau) o el Daihatsu Mira Selfmatic, por no citar al divertido y vistoso Suzuki LC.

Pequeños, manejables, fáciles de aparcar, pero sobre todo, prácticos y habitables, así son los minicoches. Dotados con motores de pequeña cilindrada, constituyen el segmento más pujante del panorama automovilístico japonés. De hecho, casi un tercio de los 4,7 millones coches vendidos en Japón en 2004 pertenecían a esta categoría.

A la vista de tales datos no es de extrañar que estos vehículos ocupen un lugar privilegiado en el Salón de Tokio. No obstante, en esta 39 edición de la muestra tuvieron que compartir protagonismo con vehículos movidos por energías alternativas y berlinas de lujo.

Con un parque automovilístico de cerca de 78 millones de vehículos y una orografía imposible, Japón se ha convertido en una de las mecas mundiales de los atascos. Cada año se pierden en las congestiones de tráfico 3.800 millones de horas de trabajo, lo que tiene un coste aproximado de unos 100.000 millones de dólares. Además, en estas retenciones se dilapidan cada año miles de toneladas de combustible.

Por otra parte, la práctica inexistencia de rotondas y la superabundancia de semáforos complica mucho el tráfico urbano. De hecho, en Tokio —donde 12,5 millones de habitantes se concentran en 2.187 kilómetros cuadrados— la velocidad media es de unos desesperantes 15 kilómetros por hora.

A la vista de estos datos no es raro que los japoneses se decanten por los minicoches para circular por las áreas urbanas, en las que los desplazamientos se miden en horas en lugar de en kilómetros. Además, existen otros factores que hacen aún más deseables estos pequeños vehículos, que llaman tanto la atención de los occidentales, con sus líneas heredadas de los cómic manga.

Uno de los principales es el dinero. Al coste de los coches en Japón hay que sumar un buen número de impuestos y tasas que los encarecen sustancialmente. Uno de ellos se calcula en función del peso del vehículo, otro se establece según la cilindrada del motor y existe otro más cuyo baremo es el consumo, además del impuesto de matriculación propiamente dicho.

En vista de ello Japón cuenta con una miríada de vehículos de pequeñas dimensiones, poco peso, propulsores de baja cilindrada y escaso consumo que cuentan, sin embargo, con amplios habitáculos y soluciones muy ingeniosas que los hacen especialmente prácticos.

Una de las marcas más dinámicas en este segmento es Daihatsu, perteneciente al grupo Toyota. La marca exhibía en el Salón de Tokio el Tanto Sloper, un mini-monovolumen de amplio interior que cuenta con una rampa trasera de acceso para sillas de ruedas y con un sistema de ayuda para el copiloto.

El Mira Selfmatic dispone, por su parte, de un sistema capaz de colocar automáticamente una silla de ruedas frente al volante a través de la puerta del conductor.

Esta marca también presentaba dos modelos deportivos: el Copen ZZ, una especie de Lexus SC a escala. Junto a él Daihatsu exhibía el HVS, otro deportivo descapotable y biplaza dotado con un motor híbrido que ofrece las prestaciones de una mecánica de 2.000 centímetros cúbicos, con un consumo de menos de tres litros a los 100 kilómetros.

Daihatsu también presentaba otros vehículos, como el llamativo UFE III, siglas de Ultra Fuel Economy, la tercera generación de una saga que con este modelo triplaza y de líneas de avión de caza llega a convertirse en el coche más eficiente de su categoría, con un consumo de 1,3 litros cada 100 kilómetros gracias a su motor híbrido.

Honda ofrecía, por su parte, el WOW (pronúnciese guau). Las siglas que responden a Wonderful Open-Hearted Wagon, o Maravilloso Furgón para Mentes Abiertas, revelan el verdadero objetivo del vehículo: ser un transporte para perros… y sus amos, claro. Una idea acertada, ya que en Japón una de cada cinco familias tiene perro, lo que supone un mercado de unos ocho millones de potenciales compradores.

Suzuki, por su parte, sorprendía con el modelo LC, una especie de Seat 850 diseñado por Doraemon. Compartía espacio con el Mom’s Personal Wagon, el PX —un monovolumen de seis plazas— y el Ionis, un monovolumen con forma de gota de agua y movido por una pila de combustible ubicada en el suelo. El vehículo cuenta también con un avanzado sistema de comunicación, descarga de música vía Internet y televisión por satélite.

La estadounidense Chrysler sorprendió con el Akino, que hereda el nombre de su diseñador, Akino Tsuchiya. El vehículo cuenta con una sola puerta en el lado del conductor y otras dos dos de apertura opuesta en el lado contrario, junto a un amplio interior.

MOTOR ROTATIVO

Mazda, cuyo presidente Hisazaku Imaki anunció que en tres años lanzarán una versión con motor híbrido del monovolumen Premacy, presentó el Senku, un coche deportivo cuatriplaza de líneas atrevidas y dotado con un motor rotativo, a cuyo habitáculo se accede a través de dos grandes puertas deslizantes.

Mitsubishi, por su parte, estuvo presente con vehículos tan llamativos como el D5, un monovolumen todoterreno con seis plazas y un interior modulable, que ofrece un aspecto muy robusto. Más agradable a la vista resulta el «i», un coche ciudadano que logra mantener unas medidas muy reducidas gracias a la colocación del motor debajo del piso del maletero.

Mini presentó el Concept Tokio, una versión alargada del modelo —como la ya vista en Francfort— que ahora cuenta con una mayor modularidad interior y que, entre otras peculiaridades, puede llevar una mesa y dos sillas incorporadas en el techo

Junto al espíritu práctico, la seguridad fue otro de los aspectos destacados del Salón de Tokio. Desde que en 1907 sufrió su primer muerto en accidente de tráfico, Japón ha pagado —como todos los países industrializados— un alto precio en vidas humanas. En 1990 llegaron a registrarse 11.227 muertos en carretera, aunque desde entonces la cifra ha caído hasta los 7.358 de 2004 o las 4.944 muertes registradas este año hasta septiembre.

Para mejorar la seguridad, las marcas japonesas han presentado en este Salón de Tokio numerosos dispositivos que ayudan a evitar las colisiones, impiden los abandonos involuntarios de carril o detienen automáticamente el coche en las reten- ciones y atascos.

También se exhibían en esta muestra del automóvil dispositivos más novedosos. Uno de los más llamativos era una pantalla capaz de proyectar dos imágenes de forma simultánea. Esto permite que el conductor vea el plano del navegador, mientras que el resto de los ocupantes del vehículo pueden asistir a la proyección de una película. En el país de la electrónica no cabía esperar menos.

Fuente:El Mundo

Deja tu comentario...

You must be logged in to post a comment.

Más entradas en Minid.net