Salón del Automóvil de Tokio
La sala de la casa en ruedas, es la idea de los nuevos prototipos vistos en el Salón de Tokio, con pisos en bambú, asientos capitoneados, sofás en vez de sillas y hasta un vehículo para cuatro adultos y dos perros que tienen sus puestos especiales. Vistazo al futuro, según Japón.
Los japoneses saben vivir a gusto en un metro cuadrado. Si les dan dos, ya es ganancia, y si tienen tres, es un palacio. Eso es lo que se vio en algunos de los originales carros que presentaron en el Salón de Tokio, adonde siempre acuden ideas originales y soluciones inteligentes. Al fin y al cabo, para cada paso que dan, hay cien de ellos pensando.
Esta vez hubo cambios importantes en el enfoque de sus carros conceptuales. Claro que siguen pensando en ecología, eficiencia y demás, pero estos tópicos parecen ya inventados y trajinados, manoseados si se quiere, y la gente no encuentra novedad en la mecánica moderna. Es algo que suponen que ya está inventado y están buscando cosas exóticas para su vida a bordo de un vehículo.
La idea general de este Salón fue el carro-sala. Bancas traseras como un sofá. Asientos pullman. Pisos en bambú. “Otomanes” que son cojines para los pies. Butacas capitoneadas como un asiento de la moda medallón. Y resulta que no piensan en soluciones para la humanidad sino también para la animalidad. Hay un Honda llamado W.O.W (Wonderful Openhearted Wagon” (Maravillosa camioneta de corazón abierto) que tiene un compartimiento especial en la guantera para llevar al perro si es pequeño o bien un sitio debidamente adecuado para el can entre las bancas delantera y trasera. ¡Se vende como un auto para cuatro adultos y dos perros confortablemente instalados!
No importa si su motorización es híbrida, con hidrógeno o vulgar gasolina, ahora parece más importante el pasajero que el vehículo, aunque si éste es exótico y original, ayuda. Por ejemplo, hay un prototipo que parece una sandalia de playa tenis y cada marca abrió el aspecto a más creaciones para distintos gustos, por lo cual hubo carros conceptuales en todas las esquinas.
Otra nota evidente fue una nueva caracterización de las marcas.
Al parecer, todas están buscando un diseño original y permanente para ser distinguidas por su cara. Los japoneses pagan el precio de la falta de individualidad. No es fácil distinguir un Honda de un Mazda, o un Toyota de un Nissan, sencillamente porque tienden a parecerse o ser casi iguales, a lo cual se agregan las imitaciones coreanas.
Los carros genéricos no son comerciales y mucha gente se inclina en su compra por algo cuya cara no siembre dudas: un Mercedes contra un Lexus, un BMW contra un Infinity o un Audi contra un Acura, serán siempre distinguidos y de entrada ubicados en una familia.
El consenso del Salón de Tokio indica que ha nacido una nueva generación de carros que serán familias diferentes y que con el tiempo, tendrán rasgos inconfundibles como un frontal de Mercedes, de BMW, de Rolls o Jaguar, que no necesitan escudos.
Naturalmente, para el más investigador, en Tokio hubo muchas variantes tecnológicas interesantes en materia de plantas motoras, como por ejemplo, la insistencia de Mazda con su motor Wankel rotatorio que ahora pasa a las minivans, pero que funcionará con hidrógeno.
Usualmente reservado a los carros de uso asiático y a veces para los de venta exclusiva en Japón, el Auto Show de Tokio esta vez se dio el lujo de tener algunas premieres mundiales de la industria, inclusive de Ferrari que recibió un modelo GG50 basado en el Scaglietti, pero hecho por Giorgetto Giugaro, para celebrar sus 50 años. Ford con la camioneta Equator, que reemplazará la Escape, Chrysler con un curioso proyecto Akino, Audi con un deportivo llamado “ Shooting brake Concept” y Volkswagen con el Polo GTI, indicaron que vale la pena ir al otro lado del mundo para mostrar sus piezas.
Esta vez Tokio, como siempre, mostró un giro y otra cara al mundo automotor, pero enfocó más su trabajo hacia el diseño, el estilo y la manera de vivir en un automóvil, dejándole a la tecnología un capítulo más abstracto. Para conmover gente, el producto entra por los ojos y Japón había descuidado este tema sobre el cual volvió con sobradas ideas, no necesariamente bellas, pero todas únicas e innovadoras.
Fuente:Motor.com.co
Un comentario en “Salón del Automóvil de Tokio”
Hola: Saludos,soy de Costa Rica, soy una enamorada del bambú y quisiera conocer un poco màs sobre carros con pisos en bambú, y algunos materiales sostenibles, me encanto la idea de este carro japonés, si puede enviar una fotografia para verlo, me interesa
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Adelina
10 de Junio de 2006 a las 2:19 am